28-12-2007
Viagra, último deseo
A la vejez viruela
Un señor cargado de años -más
de 90 tenía- le pidió a su médico de cabecera
que le recetara Viagra, pues no quería irse de este mundo
sin recordar, al menos una vez más, los deliquios del amor. “Está bien
-concede el facultativo-. Pero eso será como ponerle un astabandera
nueva a un edificio que de un momento a otro va a caer”...
No tiene gracia alguna quien no sabe decir “gracias”.
De rodillas debería yo vivir dando gracias a Dios (es decir
a la vida) o a la vida (es decir a Dios) por todos los bienes y venturas
que sobre mí hace llover. Soy, entre otras cosas, un viajero
afortunado. Un ángel del Baedeker me acompaña en mis
periplos y me cuida de todos los males y asechanzas que al peregrino
aguardan. Rarísimas veces sufro, por ejemplo, las molestias
o inconvenientes que padecen otros por causa de las demoras o cancelaciones
en los vuelos. Este año -lo dice mi bitácora- hice
114 viajes de ida y vuelta por avión (más de dos por
semana, si el cálculo es correcto), y no recuerdo haber tenido
algún problema grave. Estoy en aptitud, pues, de decir que
el servicio aéreo mexicano es uno de los mejores del mundo.
La mayoría de mis viajes los hago por Aeroméxico y
Mexicana -aprovecho la ocasión para enviar un saludo a mis
amigas y amigos de esas dos líneas en el aeropuerto de Monterrey,
que tienen siempre para mí gentilezas y atenciones que agradezco
mucho-, pero últimamente me ha tocado viajar también
en algunas de las nuevas líneas que han venido a enriquecer
las posibilidades del viajero. Hoy quiero mencionar especialmente
a Interjet, pues he recibido un servicio estupendo cuantas veces
he volado en esa línea. Aviones nuevos con asientos comodísimos,
de lujo; atención esmerada tanto en los mostradores como durante
el vuelo; excelente servicio de alimentos y bebidas; de todo eso
he disfrutado en Interjet. Esto no es propaganda: es reconocimiento.
Quienes escribimos en los papeles públicos tendemos a verlo
todo como a través de un lente oscuro que nos impide ver lo
bueno que hay. Confieso que muchas veces he dejado de ser crítico
para volverme criticón. Mea culpa: la función de la
verdadera crítica consiste en decir de lo bueno y de lo malo.
Cuando recibamos un mal servicio debemos protestar por él;
pero hemos de reconocer también un buen esfuerzo, y señalarlo.
Muchas cosas de excelencia tenemos en este país. Basta viajar
por otros para advertir que la calidad de nuestras líneas
aéreas es de muy buen nivel. No dudo que haya algunas que
presenten fallas, pero ya hemos visto cómo ésas desaparecen
pronto. Bienvenidas sean, pues, estas nuevas líneas aéreas,
que ayudan incluso a las mayores a superarse más. En efecto:
la falta de competencia es la principal causa de la incompetencia...
Después de grabar en mármol la última frase
para conocimiento de las generaciones venideras, procedo a narrar
un rojo chascarrillo que las personas de moral estricta no deberían
leer... Kid Grogo, boxeador, le confesó a su manager un grave
problema que tenía. Su vecina era una mujer muy guapa, le
contó. Cada vez que la veía experimentaba una elevación
corporal que lo turbaba, pues temía que la dama advirtiera
su inoportuna conmoción. El manager le aconsejó que
se pegara la respectiva parte a una pierna con durex, papel canela,
tela adhesiva u otro dispositivo semejante. De esa manera evitaría
aquella elevación tan incivil. Días después
el manager le preguntó a su pupilo cómo le había
ido con la recomendación. “Muy mal, jefe -responde con
tristeza el boxeador-. Me puse el papel pegol, tal como usted me
dijo. Luego fui al departamento de la vecina a pedirle una taza de
azúcar. Salió vestida sólo con un vaporoso negligé.
Y yo la noqueé con un upper a la mandíbula”.
(No le entendí)... FIN.
Recuerde:
La importación y cumplimiento de las leyes locales quedan bajo en responsabilidad
en base a los criterios legales de cada una de las farmacias por las que se adquiera
el producto. Antes de adquirir cualquier producto, tenga a bien verificar con
las entidades sanitarias y aduaneras en su país, si aceptan la importación
de productos nutricionales, farmacéuticos o dietéticos ya que son
reguladas de formas diferentes en cada país.
Toda comunicación transmitida a través de este sitio
Web es estrictamente confidencial; aunque podemos conservar las direcciones
electrónicas y el contenido de los mensajes electrónicos,
pero dicha información no se compartirá en ningún
momento con fuentes externas, excepto si ellas las solicitaran los
organismos reguladores o entidades legales pertinentes.
Siempre debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre
su salud y antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos,
dieta o programa de ejercicio fisico

